Recientemente he visto dos películas que aunque no parecían tener nada en común, excepto un entorno futurista, la idea general de cada una planteaba una reflexión muy interesante. Por supuesto, cada film en su conjunto está lejos de ser algo medianamente potable, cinematográficamente hablando. No voy a lanzar spoilers sino reflexionar sobre la idea general de un futuro vivido sentado desde casa. Hablamos de Gamer y Los sustitutos.
Todos sabemos que la robótica está en pleno florecimiento. Años y años de trabajo y estudios están viendo sus resultados, pudiendo mezclarse con otras tecnologías como la realidad aumentada, los mundos virtuales o proyectos como Natal. Ambas películas realizan una mezcla de todas estas nuevas tecnologías y plantean un futuro en el que la gente pasa su vida sentada en casa, controlando todo desde un ordenador.
Gamer sugiere una idea muy curiosa: ¿y si en vez de manejar un muñequito virtual en estos mundos de Internet, pudieras manejar a un ser humano? ¿Tomar el control de sus acciones dentro de un entorno como Second Life? ¿Y qué me dices de jugar al Counter Strike manejando a seres humanos reales, en la película presos malos malosos? No quería centrarme en la descabellada (o no) idea de manejar a un ser humano sino de tener la tecnología suficiente como para hacer nuestra vida desde casa, sin movernos, ya sea en mundos virtuales donde un atractivo muy grande es poder ser quien quieras, o en el mundo real. En este segundo punto es cuando entra Los Sustitutos.
En este film se plantea la siguiente idea: pensando en los minusválidos y personas con algún tipo de deficiencia, se construye un sistema que permite manejar mentalmente un robot, con apariencia totalmente humana, pudiendo sentir a través de él. De esta manera una persona podría, sin salir de casa, caminar con su “sustituto” por donde quiera, ser como quiera y vivir una vida “normal”. Por supuesto todo se desmadra y cada persona quiere tener su propio sustituto, por lo que el mundo se convierte en un lugar no-humano donde las calles son invadidas por robots y nosotros no salimos de nuestras casas. Esto conlleva a una disminución de asesinatos y enfermedades, con su respectivo aumento de la felicidad mundial.
En Wall-E los humanos no se levantaban de sus sillas ni se comunicaban directamente
Dejando a un lado la ciencia ficción que impregna ambas películas, ¿creéis que el futuro será desde casa? Actualmente podemos pedir la comida desde casa, hacer cualquier tipo de compra a través de internet, hay mundos virtuales en los que relacionarnos, un universo entero donde aprender casi cualquier cosa, cada vez hay más tele-trabajos… Si además existieran robots avanzados para realizar todo tipo de tareas, ¿la gente no abandonaría sus hogares?
Creo que al igual que Internet no convierte en asociales a las personas, plantea una alternativa muy atractiva para aquellas con problemas de comunicación, fobia social, complejo de inferioridad… Evitando enfrentarse a esos miedos y superarlos, y huyendo por la tangente, una tangente realmente atractiva. La gran pregunta está en ¿los humanos necesitamos un contacto humano? ¿Y si ese contacto nos pareciera real aunque estuviera generado por ceros y unos? Esto me recuerda al trato del Agente Smith a Neo en Matrix