Perdidos (Lost) llega a su fin. El próximo 23 de mayo será su último capítulo (que por cierto emitirá Cuatro de forma simultánea y con subtítulos) y la revista Wired ha llevado a cabo una entrevista a Damon Lindelof y Carlton Cuse, los productores ejecutivos de la serie. La entrevista está genial, muy completa y reveladora, pero lo que realmente llama la atención es su foto principal.
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En la fotografía (pulsa en ella para verla en tamaño gigante) puedes ver a los productores de la serie en un entorno totalmente preparado con cientos de huevos de pascua, desde diálogos que aún no han salido, un timelime de hitos, listados de nombres agrupados por colores y tipografías, hasta una infinidad de objetos que aparecen en la serie. ¿Qué conclusiones puedes sacar?
Si indagamos un poco más en el artículo (lo podéis encontrar traducido al castellano en Llegaron Para Quedarse) descubrirás fragmentos tan interesantes como la conversación entre los productores y el físico teórico Sean Caroll, autor de “De aquí a la eternindad”:
Caroll: Habéis usado todo tipo de viajes en el tiempo en vuestra narrativa. Flashbacks, flashforwards y flashsideways. ahora tenéis dos líneas temporales, la vida en la isla, y la vida sin accidente de avión. ¿Tendrá sentido cómo encajan estas dos líneas en esta temporada?
Lindelof: Esa, para nosotros, es la única respuesta que debemos. Ahora mismo, los personajes no saben que hay otra línea temporal más que en la que están. Pero si fuesen a darse cuenta de los mundos paralelos, ¿qué harían sobre ello? Eso se convierte en una pregunta fundamental.
Caroll: Siempre digo que sin física, no hay drama. Porque hay reglas. Creo que los científicos no siempre entienden que en un contexto de ciencia ficción las reglas podrían no ser las de nuestro mundo, pero sí otras.
Cuse: A medida que avanzamos en la temporada final, el componente místico crece. Pero fue realmente importante para nosotros mantenernos arraigados en el empirismo. Nos permitió mostrar a Jack como un empirista y a Locke como un hombre de fe, y tener a estos personajes debatiendo la esencia de lo que estaban experimentando. ¿Es una experiencia mística, o es un lugar realmente extraño lleno de anomalías físicas?
Caroll: Es como el destino contra el azar.
Lindelof: Eso es. Es el orden contra el caos. Pero primero tenía que ser ciencia contra fe, porque Jack es un médico y Locke un hombre que se levanta de su silla de ruedas y camina. Ahora la pregunta ha sido reducida a la raíz – ¿hay Dios o no hay nada?
Caroll: Presumiblemente, si es orden contra caos, o propósito contra azar, no hay respuesta correcta. No es como si en la finale vas a decir, “vale, era el orden”.
Cuse: No creo que haya una respuesta correcta.
Lindelof: Pero la serie no puede tener el pastel y comerlo a la vez. Si Jack y Locke estuviesen de acuerdo en que ambos tenían razón, eso no sería satisfactorio.
Cuse: Aún habrá lugar para el debate cuando la serie acabe. Vamos a intentar dar una conclusión, una que creemos será satisfactoria. Las mayores preguntas, lo reconocemos, no son respondibles.
Lindelof: Es como cuando estás con un niño de tres años, te das cuenta que rápidamente una pregunta lleva a otra, que cada siempre hay un “¿qué?” en la explicación de cada “¿Qué?”, y el único modo de acabar la conversación es darle una golosina. La serie está haciendolo lo mejor posible para dar esa golosina. Por ejemplo, ya hemos dado todo lo que estábamos dispuestos a dar sobre los números, y nos moveremos adelante.
Cuse: Creo que hay un deseo humano esencial de tener una teoría de campo unificado. Pero no hay una teoría unificada en “Lost”, ni creemos que deba haberla. Filosóficamente, no nos lo tragamos. Los mayores misterios de la vida no pueden ser respondidos. Sólo tenemos que contar una buena historia y dejar que las piezas caigan donde deben. No sabemos si la resolución de las dos líneas temporales hará que la gente diga, “Oh, esto mola” o “Que jodan a estos tíos, la han cagado”. Pero el hecho de que estemos nerviosos sobre ello y lo estemos intentando, eso es lo que tenemos que hacer. Tenemos que arriesgarnos.
O la incorporación al equipo de Gregg Nations, el encargado del raccord o la continuidad, un elemento crítico en Lost:
El jefe de continuidad Gregg Nations evita que los personajes y la cronología de “Lost” se pierdan. En su primera temporada, los productores volaban a ciegas. Es cierto, la gente que llevaba una serie con narrativas intercaladas – pasados, futuros, realidades alternativas, e historias imposibles de seguir – no llevaban la pista de todo eso. Una vez quedó claro que la primera temporada de “Lost” no sería la última, Carlton Cuse se dio cuenta que necesitarían un responsable de continuidad. Su elección, Gregg Nations, un antiguo compañero en “Nash Bridges”. Nations sólo tenía una pregunta: “¿Cómo salísteis vivos de la primera temporada?”.
Natiosn documentó cada detalle del amorfo, intertemporal e impactante universo de “Lost” – las estafas de Sawyer, el pelo de Kate, las direcciones de Shannon – en enormes documentos de Word. Se convirtió en el hombre al que acudir para todas las preguntas sobre atrezzo, arte y guión. “Les digo a los guionistas, tíos, habéis escrito que Kate tiene un rifle. No lo tiene, tiene una pistola”, dice Nations. “Si le dan un puñetazo a Jack en la cara, Nations se asegura de que los maquilladores muestren la sanación realista de la herida. ¿Dónde está la herida? ¿Cuántos días desde la pelea?. Además, el factor “la isla hace que te sanes rápidamente” es algo a tener en cuenta también.
Pero las escenas de lucha no son nada comparadas con las del vuelo. El avión, nos dice Nations, “es el tormento de mi existencia”. La tarea de mantener, digamos, todo correcto en en la dura producción en un set tan complejo le hace doler el estómago, especialmente cuando ruedan la misma escena varias veces en varias temporadas. Su solución: vestir el avión con detalles identificativos. Nations convenció al equipo de producción de que la posición general de los pasajeros y la proximidad de éstos es lo que más importa. “Oh, Dios mío, ese estúpido avión”, dice Nations. “Fui un creído cuando pensé que no iba a ser difícil”.
Otro detalle que me ha llamado mucho la atención es este dibujo que recopila los objetos de las cinco temporadas de golpe. Está inspirado en la pintura del siglo XVII “Self-Portrait with Vanitas Objects” de David Bailly y tiene mucha tela.
Os recomiendo encarecidamente leer el artículo. Yo la verdad es que no espero que resuelvan cada uno de los pequeños misterios que han tenido lugar sino que ofrezcan una historia coherente, dentro de lo posible, que consiga hilar las diferentes historias que se han desarrollado en estos 6 años, dejando abierto a la imaginación la resolución de los pequeños detalles. Si plantean una final satisfactorio, como dicen en la entrevista, me doy con un canto en los dientes. ¡Qué ganas de que llegue el domingo 23 de mayo!