El caballero oscuro (2008)










La expectativa causada por los posters y teaser trailers que fueron saliendo a la luz de la nueva película de Batman, eran un arma de doble filo. Por un lado llevarían a muchísima gente a las salas de los cines pero por otro podrían causar una profunda desilusión si la película no llegaba a cumplirlas. No solamente no defraudó sino que llegó a ser número uno en IMDB y actualmente está situada en el tercer puesto de mejores películas de la historia.
Estuve en el estreno de El caballero oscuro con unas expectativas muy grandes y una ilusión creciente. Las primeras películas de Batman que vi, Batman y Batman returns dirigidas por Tim Burton, se centraban en la dualidad del personaje de Bruce Wayne. Por el contrario las dos siguientes, Batman Forever y Batman & Robin filmadas por Joel Schumacher, se desviaron apostando por el aspecto visual, puesta en escena y la aglomeración de villanos. Fue un cambio radical que me llevó de idolatrar a Batman a odiarlo.
Christopher Nolan ha conseguido darle un giro al planteamiento, obteniendo como resultado unas adaptaciones de comic que distan de cualquiera película de superhéroes. Éstas se convierten en un viaje filosófico al interior del personaje y su álter ego de cara al público, sin dejar de lado una acción sin límites y unos villanos mucho más profundos y complicados que transmiten realmente pavor y respeto; pero siendo un complemento a una historia intensa y un guión sólido.
El caballero oscuro es una película impecablemente filmada y construida, contada de una forma retorcida y sin dejar un momento de respiro al espectador que después de unos veloces 152 minutos acaba agotado por la tensión. La apuesta por retomar al villano más emblemático de Batman, quien fue perfectamente plasmado por Jack Nicholson, era todo un riesgo pero Heath Ledger no sólo nos deleita con un recital de interpretación perfecto sino que además consigue poner acento a la locura, mostrando al Joker más demente y calculador que se haya visto nunca.
La película se aleja del personaje de Batman y toma una panorámica de la ciudad de Gotham, justificando la necesidad de un superhéroe sin máscara y que no esté por encima de las leyes de esa ciudad podrida de corrupción. Es entonces cuando se forma un trío de personajes espectacular entre los que se encuentra: Batman, el caballero oscuro; Harvey Dent, el caballero blanco; y el Joker, fiel representante del caos. La película gira en torno a estos dos últimos personajes dejando de lado a Batman e impulsando la lucha entre la justicia y el caos. Mediante la evolución, perfectamente dibujada, de Harvey Dent a "Dos caras" explica la delgada línea que separa la entereza de una persona y la corrupción absoluta la misma.
Quizás sobraron algunas escenas que rozaban la fantasmada y se echaron de menos que algunas situaciones que mostraban una continuidad con la anterior Batman tuvieran algo más de metraje. Las escenas de acción y los efectos visuales son impecables. El caballero oscuro encanta a todos y fascina a los verdaderos fans de Batman, mostrando un superhéroe confuso y desesperado, un Joker que infunde miedo y caos reales; y dibujando un Gotham corrupto que pide a gritos el héroe que necesita aunque el que tenga sea realmente el que se merece.
David Alayón (28/08/08)



























