Los crímenes de Oxford (2008)










El mundo que nos rodea es matemático de eso no hay duda pero ¿es una matemática exacta o está regida por el azar? ¿se puede predecir la realidad utilizando los números? Estas ideas se plantean como base para el desarrollo de la película pero pronto se verá que algo tan profundo e interesante sólo sirve como prólogo para una historia bastante superficial.
Para que triunfe una película basada en la matemática y en un asesino en serie, algo que está a la orden del día, debe ser meticulosa y detallada, perfecta y exacta como los números, cada pieza debe encajar como en un puzzle... Los crímenes de Oxford fracasa en su intento.
Su intención de cautivar al espectador con problemas de series matemáticas y pensamientos inefables se disfumina con la aparición de personajes superficiales que sólo aportan una nueva alternativa para que el espectador sospeche de él como asesino. ¿Qué demonios pinta Leonor Waitling? ¿El productor dijo que o salía una cachonda y enseñaba las tetas o no soltaba la pasta? ¿Y con el compañero de cuarto? ¿Y con el amputado que se vuelve loco? ¿Y con...?
Hay muchos personajes que por su historia o simplemente su apariencia misteriosa podían dar muchísimo juego pero simplemente pasan por delante de la cámara y desaparecen en el horizonte.
Por otro lado hay muchos detalles que están demasiado trillados, no surgen con fluidez; y hay preguntas importantes que se quedan sin resolver, no abiertas simplemente sin resolver. Esto multiplica la superficialidad del film.
El final puede parecer un poco rebuscado al principio pero si lo pensamos creo que es lo único que está perfectamente planeado y enlaza con el "prologo" del principio. Incluso la frase que cierra la película está muy bien traída, es perfecta. Lástima que destaque la superficialidad porque por la dirección y el guión podía haber sido genial.
David Alayón (20/01/08)













