









Basada en la historia real de Chris Gardner y supervisada en todo momento por él, se nos muestra cómo un hombre, padre de familia, con el agua hasta el cuello, puede cambiar su suerte con esfuerzo, valentía y constancia. De hecho Chris le dice a su hijo en la película: “No permitas que nadie te diga que eres incapaz de hacer algo. Si tienes un sueño, debes conservarlo. Si quieres algo, sal a buscarlo. Y punto”.-, mostrándonos ese espíritu luchador que se requiere para alcanzar el tan ansiado sueño americano. Haciéndonos pasar, a los espectadores, por sus diferentes etapas. Sufriendo y viviendo su historia.
A lo largo de sus 2 horas de metraje, Grabiele Muccino (cuyo debut fue Ecco fatto) en su primera película de producción americana (por parte del propio Smith),junto a Steven Conrad como guionista, consigue reflejar perfectamente la historia de Chris Gardner, interpretado magistralmente por el que fue durante un buen tiempo nuestro Príncipe de Bel-Air. Convirtiéndose ésta en su mejor interpretación, como su nominación al Oscar indica. Y siendo él el empuje que mantiene la película a flote. El resto del reparto realiza unas actuaciones más o menos correctas, pero dentro de la normalidad. Quizás, merece mayor atención Jaden Smith, el hijo de Will Smith en la realidad y en la ficción de esta película.
La ambientación es impresionante, parece que realmente fuese rodada en el San Francisco de los ochenta, gracias al vestuario, un entrañable cubo de Rubbick que representa el último grito en juguetes y unos decorados cuidadísimos, con publicidad de Toro Salvaje en los taxis.
La banda sonora (Andre Guerra) es perfecta, acompañando a la película en cada momento. Y la voz en off consigue que veamos la historia desde un punto de vista más estructurado, ya que va seccionando el conjunto en partes.
Películas como esta, son las que nos hacen pensar acerca de nuestra escala de prioridades.
Pablo Gómez (11/05/07)
Crítica finalista en el X Concurso de Críticas de Cine de La Guía del Ocio
