Si a un guión milimétricamente pensado le añadimos unos toques de humor negro e ingenio malévolo y desmedido, y sabemos contarla en dosis medidas para crear suspense obtendremos Franture.

El desarrollo de la película es bastante peculiar: un hombre aprovecha un agujero de la justicia para cometer un crimen y salir inocente. Hopkins se encarga de encarnar a este ingenioso ingeniero y vuelve a controlar la situación desde detrás de unos barrotes como ya lo hizo con Lecter.

Ryan Gosling, un actor tan poco expresivo como Elijah Wood, consigue que su eterno semblante encaje en todo momento con su personaje: un abogado ambicioso que nunca pierde, impasible y pasota.

...

David John (29/11/07)


Cerrar
Enviar por Correo