Una batalla, dos puntos de vista. Eso fue lo que tuvo que pensar Clint Eastwood, y dicho y hecho…Banderas de Nuestros Padres y Cartas Desde Iwo Jima, son dos películas bien diferenciadas la una de la otra, pero que no sólo comparten escenario y momento histórico, sino que tienen un objetivo común: el carácter antibelicista y la humanidad latente en sus personajes. Poniendo de manifiesto que lo que debería prevalecer es el individuo por encima de lo absurdo de la guerra y del concepto de patria.

Con un guión muy sólido a manos de Iris Yamashita y Paul Haggis, se nos narra a través de pequeños flashbacks y lecturas de cartas, el punto de vista japonés en Iwo Jima. Clint nos presenta a Saigo, un joven panadero que nos guía por la historia, interpretado por Kazunari Ninomiya, haciendo una más que aceptable actuación en esta película; pero por debajo del genial Ken Watanabe (General Kuribayashi), y Tsuyoshi Ihara (Barón Nishi). Estos dos grandes cargos del ejército japonés (debido a su pasado en tierras americanas), junto al rechazo de Saigo por suicidarse, tienen la misma función, y es la de conseguir “occidentalizar una película aparentemente oriental” haciendo de puente cultural.

Lo que parece un inconveniente para el espectador, se convierte en un gran acierto, y es que el mantener la película en su idioma original (a lo Mel Gibson) nos permite acercarnos a los personajes e introducirnos más aún en la atmósfera asfixiante que se respira a lo largo de sus 140 minutos de metraje. Con el maquillaje y el vestuario, se logra esta espectacular ambientación, pero lo que de verdad hace que nos veamos junto a los personajes es la fotografía de Tom Stern en tonos grisáceos, logrando un carácter muy histórico, y con colores más vivos en los flashbacks. Como último componente de la ambientación, la banda sonora (Kyle Eastwood y Michael Stevens) acompaña con cuentagotas a los fotogramas, ya que su aparición se limita a los momentos clave, para hacerlos realmente especiales.

Un icono de lo americano, hace y dice lo que quiere en esta película tan atrevidamente asiática que no dejará indiferente a nadie, y que lleva impresa ese sello de calidad made in Eastwood.

Pablo Gómez (11/05/07)

Crítica finalista en el X Concurso de Críticas de Cine de La Guía del Ocio


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