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Singularity, innovación tecnológica para la vida eterna

16 may 2013

El término Singularity o Singularidad no ha dejado de sonar a mi alrededor en los últimos meses, desde la portada a Ray Kurzweil en la revista WIRED hasta amigos cercanos que han estado en la Singularity University. El caso es que este término lleva desde la década de los 90 generando ruido, polémica, esperanza, y con cada avance tecnológico vuelve a renacer, a resonar, siempre de la mano de futurólogos de renombre. ¿Os suena de algo la imagen que os muestro a continuación?

Es la carta de presentación de 2045 el proyecto de Dmitry Itskov, un billonario ruso que quiere reunir a los mayores millonarios del mundo para que aporten dinero al proyecto y conseguir la ansiada inmortalidad. Obviamente, el camino y objetivo es alcanzar la Singularidad. Vamos a hacer un breve repaso por la historia de este término, los avances y su futuro con la universidad de Kurzweil.

Singularidad, historia y definición

El término, también conocido por Singularidad tecnológica, proviene de una analogía del mundo matemático y físico. En matemáticas se puede dar el caso de obtener un resultado que tiende a infinito (al dividir por cero por ejemplo) y en física existe el concepto de singularidad espaciotemporal, el punto que se observa en los agujeros negros en el que las reglas de la física dejan de ser válidas. Trasladándolo al mundo tecnológico, la Singularidad es un acontecimiento futuro en el que se predice que el progreso tecnológico y el cambio social se acelerarán, tendiendo a infinito, debido al desarrollo de una inteligencia artificial que supera a la de los humanos y comienza a superarse a sí misma.

Aunque el término de Singularidad fue acuñado por John von Neumann para determinar el progreso tecnológico en la década de los 50, la definición actual y la fama llegaría de la mano de Vernor Vinge. Este escritor estadounidense, uno de los máximos representantes de la ciencia ficción dura (subgénero de la ciencia ficción caracterizado por conceder una especial relevancia a los detalles científicos o técnicos de la narración), definió en 1993 la Singularidad como el punto donde se crea una inteligencia sobrehumana de manera tecnológica.

El testigo de la Singularidad lo cogió Raymond Kurzweil, inventor, empresario, escritor y científico estadounidense que hace unos meses fue nombrado Director de Ingeniería mundial en Google. En su libro “The Singularity is Near”, Kurzweil la define como un periodo futuro durante el cual el ritmo del cambio tecnológico será tan rápido y su impacto tan profundo, que la vida humana será transformada irreversiblemente. Obviamente el término va más allá de la Ley de Moore y de un factor cuantitativo a nivel hardware. La clave según Ray es que todo se vuelva “tecnología de la información”, incluida nuestra propia biología.

Los caminos para llegar a la Singularidad

La clave indiscutible de la Singularidad es alcanzar la Superinteligencia y una infraestructura tecnológica que la soporte. Aunque Vinge define la Superinteligencia tecnológica como una máquina capaz de superar en mucho todas las actividades intelectuales de cualquier humano independientemente de la inteligencia de éste; la definición que más me gusta es la de Nick Bostrom, filósofo transhumanista, un movimiento intelectual que apoya el empleo de las nuevas ciencias y tecnologías para mejorar las capacidades mentales y físicas con el objeto de corregir aspectos indeseables de la condición humana como el sufrimiento, la enfermedad o el envejecimiento. Bostrom la define como un comportamiento vastamente superior en comparación con los mejores cerebros humanos en prácticamente todos los aspectos y en especial en: creatividad científica, sabiduría en general y desempeño científico.

Una vez se tiene ubicado el concepto de Superinteligencia, se deben definir los caminos a recorrer para alcanzar la Singularidad. Vinge definió los cuatro tipos de Superinteligencia que marcan cuatro vías distintas para ello:

  • Superinteligencia artificial. Construcción de una inteligencia artificial por parte de los humanos que iguale la inteligencia biológica y que a partir de ahí se supere a sí misma (autorreplicación)
  • Superinteligencia colectiva. Creación de redes de computadoras donde humanos y máquinas estén conectados y a partir de este escenario “despierte” un cerebro distribuido como ente inteligente (Internet)
  • Superinteligencia híbrida. Interconexión entre humanos y máquinas, mejorando lo existente y creando seres superinteligentes (Cyborgs)
  • Superinteligencia biológica. Manipulaciones biológicas que permitan mejorar la inteligencia de los seres humanos (Bioingeniería)

Aunque la clave sea la Superinteligencia, hemos visto que las vías para alcanzarla requieren una evolución tecnológica muy potente. Aquí es donde entra la parte cuantitativa y la Ley de rendimientos acelerados. Antes de hablar de esta Ley merece la pena destacar el libro “Mindsteps to the Cosmos” publicado en 1983 por Gerald S. Hawkins. En él ampliaba la Ley de Moore de 1965 incluyendo el concepto de mindsteps: cambios radicales e irreversibles de los paradigmas o visiones del mundo. Kurzweil volvió a tomar el testigo en 2001 escribiendo un ensayo en el que introducía la Ley de rendimientos acelerados:

Un análisis de la historia de la tecnología muestra que el cambio tecnológico es exponencial, al contrario de la visión ‘lineal intuitiva’ del sentido común. Así que no experimentaremos cien años de progreso en el siglo XXI, sino que serán más como 20.000 años de progreso (al ritmo de hoy). Los ‘rendimientos’, tales como la velocidad de los chips y la relación coste-efectividad, también se incrementarán exponencialmente. En el plazo de unas pocas décadas, la inteligencia de las máquinas sobrepasará la inteligencia humana, llevándonos a la singularidad (cambios tecnológicos tan rápidos y profundos que representen una ruptura en la estructura de la historia humana). Las consecuencias incluyen el surgimiento de inteligencia biológica y no biológica, software inmortal basado en humanos y niveles de inteligencia ultra-elevados que se expandirán hacia el universo a la velocidad de la luz.

En la entrevista de Redes, Kurzweil deja claro que nuestra mente piensa de forma lineal, piensan que las cosas evolucionarán como han evolucionado hasta ahora, al mismo ritmo. No podemos estar más equivocados

La Singularidad será una realidad

Existen motivos para creer que la Singularidad será una realidad a partir del 2040. Kurzweil enumera una serie de hitos que tiene en cuenta para enunciar todas estas teorías:

  • La innovación técnica se acelera, se duplica cada década.
  • El poder de las TI crece exponencialmente, se duplica cada año.
  • Para las TI hay un segundo nivel de crecimiento exponencial, alimentado por el beneficio económico que representa su crecimiento.
  • La exploración del cerebro humano es una de las tecnologías que mejora exponencialmente.
  • Tendremos modelos efectivos de inteligencia humana para la mitad de los años 20 de este siglo.
  • Con la disponibilidad del software y hardware para emular el cerebro humano, hacia finales se podrá aprobar el Test de Turing hacia finales de siglo.
  • El ciclo de la inteligencia de las máquinas, que iterativamente mejora su diseño se hará más rápido cada vez.

Los hitos de Kurzweil son respaldados por otros autores como Muehlhauser y su publicación Facing The Singularity (2012). Algunos números son:

  • La velocidad de procesamiento, donde nuestras neuronas pueden llevar datos a 75 metros por segundo o menos, cuando una máquina puede superar esas velocidades por 4 millones.
  • Profundidad serial. El cerebro humano no puede ejecutar rápidamente cálculos que requieren más de 100 pasos secuenciales, por lo cual se apoya en la computación paralela. En el ámbito computacional hoy en día es posible acudir a ambos tipos de procesamiento (serial y paralelo) para superar esta limitación.
  • Recursos computacionales. El cerebro humano está limitado por el tamaño del cráneo (razones anatómicas y fisiológicas) mientras que las máquinas de cómputo pueden construirse tan grandes como ciudades, sólo limitadas por el consumo de energía y la arquitectura, lo cual es un obstáculo que se busca eliminar con sistemas de menor consumo y nuevos diseños.
  • Racionalidad. No está claro que los cerebros humanos hagan decisiones racionales de manera nativa y perfecta. Las computadoras se crean desde cero con el juego de instrucciones para ser racionales en las decisiones.
  • Acceso introspectivo / editabilidad. No podemos introducirnos en nuestro cerebro para editar o mejorar los algoritmos cognitivos. Es evidente que esa posibilidad existe en sistemas diseñados por los humanos.

Parece que hay muchos hitos que respaldan la teoría de Kurzweil. De hecho, su último libro How to Create a Mind, sigue indagando en lo mismo. Para la presentación, Ray dio una charla en TEDxSiliconAlley. Os la dejo a continuación

La Singularidad es ciencia ficción

La otra cara de la moneda muestra a muchos detractores de esta visión del futuro. Uno de ellos es David Chalmers, filósofo australiano especializado en la mente humana. Algunos de los argumentos en contra son:

  • La inteligencia no es solamente un tema de procesamiento de información. Hay factores cruciales en la inteligencia humana que se omiten en la IA: el entendimiento, personificación y cultura.
  • El diseño de una inteligencia equivalente al menos a la humana requiere de un profundo entendimiento del yo y una psicología cognitiva total. Estos campos del conocimiento están lejos de llegar a sus límites hoy en día, por lo cual no se puede esperar en un futuro cercano (y quizá nunca se llegue a la meta) que se desarrolle la IAD.
  • Los sistemas de nivel Turing (M2) no pueden crear sistemas de nivel super-Turing (M3), por lo cual a partir de la IA no se puede llegar a la IA+ ni a IA++.

Otra de las críticas viene desde el Malthusianismo, teoría demográfica, económica y sociopolítica según la cual el ritmo de crecimiento de la población responde a una progresión geométrica, mientras que el ritmo de aumento de los recursos para su supervivencia lo hace en progresión aritmética. Desde este punto de vista hay dudas sobre la energía necesaria para mantener activos los equipos de procesamiento y almacenamiento necesarios para la Singularidad o el calor generado por los mismos.

Existe una larga lista de reconocidos tecnólogos como Paul Allen o PZ Myers, que también están en desacuerdo:

Un cerebro adulto es una cosa finita, por lo que su funcionamiento básico en última instancia, puede ser desvelado a través del esfuerzo humano. Pero si la singularidad llega en 2045, será debido a avances impredecibles, y no porque sea el resultado inevitable de un progreso exponencial producido por la ley de rendimientos acelerados.

Al igual que en la neurociencia, el camino basado en la inteligencia artificial IA, para lograr la singularidad a nivel de la inteligencia computacional, parece requerir muchos más descubrimientos, algunas nuevas teorías con calidad de Premio Nobel y probablemente nuevos enfoques de investigación que son inconmensurables con lo que pensamos ahora. Este tipo de avances científicos básicos no se produce en una curva de crecimiento exponencial fiable.

Lograr una comprensión científica completa de la cognición humana es uno de los problemas más difíciles que hay. Seguimos haciendo progresos alentadores. Pero hacia el final del siglo, en nuestra opinión, todavía nos estaremos preguntando si la singularidad está cerca.

Es curioso pero la posición de Kurzweil parece mucho más solida y argumentada que la de sus detractores. Aún así, hay acontecimientos totalmente impredecibles como por ejemplo la comercialización de todos los “servicios” que están por llegar. Una visión la muestra el vídeo que dejo a continuación:

El futuro y Singularity University

Ahora el futuro de Singularity se centra en dos ámbitos: formación de la personas para el cambio, tanto para entenderlo como para motivarlo; como estudiar los escenarios de la Superinteligencia cuando ésta llegue. A día de hoy se plantean 3 posibles escenarios:

  • IA Amistosa. Interacción amable y respetuosa. Esta la relaciono con las tres leyes de la robótica.
  • Relación de exterminio humano. Debido a la falta de elementos morales en la IA y los procesos racionales de pensamiento de la misma, las máquina se vuelven contra los humanos. ¿Alguien se acuerda de Cyberdyne Systems y Skynet?
  • IA ininteresada. El resultado es ignorar la existencia humana como los
    humanos ignoran la existencia de insectos a menos que se enfrenten con ellos.

El debate está abierto y toca centrarse en la formación. La Universidad de la Singularidad es una institución académica en Silicon Valley, ubicada en el Centro de Investigación Ames de la NASA, cuya misión es preparar a la humanidad para la aceleración de cambios tecnológicos.

Según el artículo de Wired, los días que pasaron allí fueron impresionantes y estuvieron centrados en recorrer los avances más punteros de biotecnología, nanotecnología, inteligencia artificial, robótica, neurociencia y sistemas energéticos. El mensaje que interiorizan los alumnos (emprendedores, filántropos, estudiantes, inversores… que estén dispuestos a pagar un mínimo de 12.000 dólares por una semana de estancia) es la exponencialidad de la innovación tecnológica siguiendo la Ley de rendimientos acelerados. ¡Incluso la contraseña de la WiFi es 12481632! Algunos hechos que comunican para reforzar el mensaje son: “Un smartphone actual es más potente que el ordenador más potente que existía hace 20 años” o “Antes, el coste de obtener el genoma de una persona era el equivalente a comprar un equipo de fútbol. Ahora equivaldría a comprar tickets para los mejores asientos de un Mundial”.

Todo está respaldado por el prestigio de Pete Diamandis y las predicciones de Kurzweil. Un ejemplo es el Proyecto del Genoma Humano: el equipo encargado dijo que era un fracaso cuando llevaban el 1% descifrado añadiendo que tardarían 700 años en terminar de descifrarlo todo. Kurzweil dijo que continuaran y 7 años después se terminó con éxito.

Algo interesante es que Singularity University no es puramente teórico sino que cuentan con sitios como bioCurious o TechShop, una fábrica-laboratorio donde se puede construir cualquier cosa y donde se han fabricado muchos inventos de renombre. Además, motivan a los alumnos a emprender sus propios proyectos y haber estado allí da una cierta garantía. Algunos ejemplos son Matternet, ModernMeadow, PopQuake, Cambrian Genomics o GetAround.

Singularidad es ese momento en el que desaparecen las fronteras entre inteligencia biológica y artificial, en el que la fusión entre la tecnología y la biología es completa. En un momento en el que ya existen implantes avanzadísimos que poco a poco van dando forma al concepto “Cyborg” y que los desarrollos tecnológicos han llegado al punto de permitir la impresión de órganos, ¿creéis que estamos cerca de la Singularidad? ¿Qué pensáis de la Singularity University? ¡Comentad!

Singularidad Tecnológica

Instagram: expectativa vs realidad (Coomic)

10 may 2013

Mr. Wonderfuck, la cruda realidad con tono naíf

8 may 2013

Recuerdo perfectamente el día en el que Pedro entró en mi despacho diciendo que había abierto una página de Facebook llamada Mr. Wonderfuck, una página donde colgaría pequeñas viñetas cargadas de ironía ilustrando insights comunes, tópicos que vivimos en el día a día y el estado de la sociedad actual, yendo a contracorriente con ese movimiento existente de publicar constantemente mensajes positivos e inspiradores como es el caso de Mr. Wonderful. Eso sí, mantendría ese toque naíf en sus dibujos. La idea era buenísima y abría la serie con la siguiente imagen:

Ha llovido desde entonces y el canal se ha vuelto gigantesco: ha superado los 15.000 fans, ha salido en revistas de prestigio como Yorokobu, ha sido portada de Menéame y ha trascendido al mundo offline. ¡Ha nacido un monstruo! Es un trabajo realmente admirable, no solamente por el ingenio o el gusto gráfico que hay que aplicarle a cada viñeta, sino por la concepción y ejecución de la idea. Sencillamente genial.

Como no podía ser de otra forma, Pedro ha dedicado una de sus viñetas a Pisito. ¡Un grande! ¡¡Me hago Pisito en Madrid!!

Black Mirror, criticando la innovación en formato serie

7 may 2013

Hacía mucho tiempo que una película o una serie no calaba tan hondo dentro de mi cabeza. Black Mirror, mini-serie dramática y oscura de dos temporadas y 6 capítulos en total, es una verdadera maravilla cinematográfica a la par que plantea una crítica feroz y pesimista sobre la sociedad de la innovación y su futuro inmediato. Llega de la mano de Charlie Brooker, conocido periodista-crítico-sátiro inglés que recientemente ha extendido su carrera a guionista y productor. En el 2008 lanzó una curiosa mini-serie llamada Dead Set que le catapultó a la fama. Trata del clásico apocalipsis zombie con una gran diferencia: está contado desde dentro de un set de Gran Hermano donde los protagonistas actúan como si el programa estuviera en marcha, sin ser conscientes que el mundo está sumergido en el caos y la sed de sangre. Apuntaba maneras y tres años después lanzó Black Mirror.

En la actualidad vivimos rodeados de pantallas, de ventanas digitales, de displays, y cada vez serán más las que invadan las calles, sustituyan escaparates, señales, el mobiliario doméstico y urbano… Pantallas que cuando se apagan permanecen oscuras, mostrando nuestro reflejo como un “espejo negro”. Esta imagen tan potente sirve como pretexto para introducir 6 capítulos, 6 historias, 6 tendencias tecnológicas y 6 críticas hacia donde se dirige nuestra sociedad. Algo que agradecí muchísimo fue no saber absolutamente nada de la mini-serie cuando comencé a verla así que si no sabes de qué va o no has visto todos los capítulos… ¡No sigas leyendo! ¡SPOILER ALERT!

Hay una infinidad de sitios donde se pueden encontrar críticas cinematográficas sobre Black Mirror. Yo he intentado verlo desde otro prisma, desde uno más centrado en las críticas y reflexiones que plantea. Os dejo las conclusiones a los primeros tres capítulos e inicio el debate para todo el que quiera comentar.

Lo importante está en el mundo real

El primer capítulo, titulado The National Anthem, da el pistoletazo de salida a una historia que va a contrarreloj. En ella se cuestiona el papel de los medios de comunicación tradicionales frente a la los nuevos medios sociales, el control y la manipulación de la información, la gestión de una crisis terrorista cuando una avalancha incontrolable de publicaciones se expande por toda la Red, la movilización por parte del gobierno al son de hitos alcanzados por métricas sociales: visitas, trending topics, portada de cierta página… La petición por parte de un terrorista al ministro Callow de tener relaciones sexuales con un cerdo y emitirlo por televisión en riguroso directo pone encima de la mesa temas como la dignidad humana o la imagen de las figuras públicas, pero sobre todo crea un paralelismo con la “telebasura”, la constante emisión de temas poco trascendentes, degradantes y zafios. El sustento de la televisión se basa en estos contenidos y en una audiencia embobada que consume por puro morbo. Aquí empieza la primera crítica real.

Una moraleja soterrada en los detalles de este primer capítulo se puede encontrar en la princesa Susannah, la pieza de valor que tiene el terrorista para negociar, y su devolución a la familia antes de que ocurriera el acto con el cerdo. ¿Cómo pudo pasar esto? Desviando la atención de las personas a una pantalla cuando lo realmente importante pasaba delante de sus narices, en el mundo real.

Para cerrar esta primera reflexión comparto un artículo de Jose A. Pérez que viene al pelo: “La revolución desde el sofá”. Además dejo encima de la mesa un término al que espero dedicarle un artículo en breve y aunque no está directamente relacionado, establece un vínculo directo con la sobreestimulación digital a la que estamos expuestos y la falta de atención en lo importante: Mindfulness o conciencia plena.

El engaño de vivir en el sistema

Aunque el segundo capítulo, 15 Million Merits, es uno de los que más producción tiene a nivel visual, principalmente porque está ambientado en un futuro más lejano que el del resto, es uno de los más flojos. Se desarrolla dentro de un sistema social realmente curioso que presenta paralelismos con una cárcel futurista ¿Primera crítica? Por un lado, existe un meta-reality gamificado, es decir, un programa de televisión sobre la vida real y profesional de todas las personas, donde unos jueces controlan la evolución o carrera de los participantes. ¿Empresas? ¿Jefes? El programa está gamificado mediante pruebas que proporcionan a las personas puntos canjeables por comida, televisión de pago o incluso mejores trabajos. De partida plantea una metáfora muy dura al sistema capitalista y empresarial en el que vivimos, generando un símil con la organización empresarial y el “significado” de trabajo que existe a día de hoy. ¿Por qué trabajamos? ¿Para qué trabajamos? ¿Para comer? ¿Para jugar al último videojuego disponible? ¿Para vivir? ¿Qué es vivir? Preguntas realmente profundas que tocan los pilares del sistema sobre el que desarrollamos nuestras vidas.

Es muy curioso como todas las posibles carreras, salidas o evolución de las personas son siempre muy aspiracionales hasta que se alcanzan, momento en el que todo se percibe como vacío, material, como un paso más en esta gran cárcel. Además, si quieres tener la posibilidad de alcanzar tu “sueño” (¿Es realmente tuyo?) y conseguir ser famoso, debes demostrar tu talento por un precio irrisorio, sin garantías, precio que hay que pagar para tocar el cielo y ver que realmente es algodón en una pared pintada de azul.

Sumergido en una sociedad opaca inundada por publicidad intrusiva, generadora de las expectativas y sueños de las personas, se pueden encontrar revolucionarios, gente que quiere ir en contra del sistema. El coste de plantarle cara al mismo es muy elevado pero aquellos que lo consiguen son engullidos por la avaricia, son comprados con promesas de tener más libertad y auto-engañados con la idea de estar ayudando, predicando, haciendo el bien. Pero no pueden, no mientras vivan en el sistema, todo es una ilusión generada para canalizar su potencial y usarlo para generar una nueva expectativa y apagarlo cuando no les sirva.

La infelicidad de vivir en el pasado

The Entire History of You es el tercer capítulo y mi preferido. Curiosamente es el único que no ha escrito Charlie Brooker pero es con diferencia el más redondo de todos. Robert Downey Jr. seguro que opina lo mismo: ha comprado los derechos para hacer una película. Lo que plantea el capítulo es el implante de un sistema que graba absolutamente todo lo que ven los ojos de las personas, con la capacidad de acceder al punto que se quiera de la vida y reproducirlo las veces que se quiera. Incluso permite hacer zoom y ver detalles imperceptibles para el ojo humano gracias a la altísima calidad de la cámara. A priori suena bien y no parece que puedan haber inconvenientes, ¿verdad?

La realidad tiene un componente de subjetividad muy elevado y la forma en la que la almacenamos, la memoria, aún más. Cuando guardamos una memoria lo hacemos añadiendo matices personales, detalles que influirán en cómo la vamos a recordar, nuestra interpretación de la misma. Además, con cada recuerdo la memoria se modifica, aportando nuevos matices de nuestro estado anímico actual. Es imperfecta desde el punto de vista informático, los datos que se almacenan no permanecen constantes y el nivel de detalle almacenado en cada memoria es bajo.

El mini-capítulo plantea una solución a todo esto, una donde la memoria siempre es objetiva, manteniendo todos los detalles del momento, incluso los que no percatamos, pudiendo revivirlos una y otra vez. Aquí es donde comienza el dilema. Yo sinceramente creo que la ventaja de tener todas tus memorias almacenadas y accesibles, algo que me parece fascinante, es minúscula comparado con las desventajas que obtenemos: se vive y revive en el pasado, buscando matices y detalles como programas informáticos que se nos escaparon en momentos anteriores, buscando mentiras y fallos en otras personas, almacenando y reviviendo momentos íntimos, embarazosos o tristes con personas que no están en nuestra vida… Todo a pantalla completa y con un nivel de detalle altísimo. Obviamente, todo este material se podría borrar y tendríamos la memoria tradicional como sistema primario pero ¿lo haríamos? ¿Borraríamos esos recuerdos? El capítulo también plantea que gracias a este sistema no podrían insertarnos memorias que no hemos vivido mediante la sugestión pero es algo que no comparto. Creo que sería más complicado pero siempre habría una forma cuando todo es digital (mind hackers)

Sin duda alguna, una de las claves del capítulo es la aparición de una chica que ya no tiene el dispositivo y aunque no sabe por qué, es más feliz. Algo digno de estudio. La tecnología y sus usos siempre están por delante del pensamiento y la racionalización de lo que se hace, de donde estamos y hacia donde estamos yendo. De hecho, aunque esto sea ciencia ficción y lo sintamos como algo muy lejano, no lo es tanto y se puede ver perfectamente con Google Glass. Cierro la reflexión con una entrevista a Robert Scoble sobre las gafas de Google.

Black Mirror es un ejercicio muy pesimista y oscuro de la sociedad y el futuro que nos espera, además de caricaturizar y engordar ciertos problemas que vivimos, pero no deja de ser algo a tener en cuenta. ¿Qué os parece? ¿Compartís la visión de Brooke? En breve escribiré las reflexiones de los capítulos de la segunda temporada.

Keng Lye, Alive Without Breath

6 may 2013

El descubrimiento artístico de esta semana es Keng Lye, un pintor-escultor nacido en Singapur y centrado en la reconstrucción realista de pequeños animales en pequeños recipientes. El título de su colección es “Alive Without Breath” y los resultados son realmente sorprendentes: animales vivos que no respiran. La combinación de una pintura hiperrealista, usando pintura acrílica y resina para producir el efecto del agua, y elementos físicos, trozos de escultura pintados, para generar las partes del animal que sobresalen en la superficie es impresionante.

Lye Recuerda a Riusuke Fukahori salvo en la parte “escultural” que es la que aporta el realismo. Tenéis todas sus obras en Flickr.

This is Colossal