Ya han anunciado los nominados a mejor película para los Oscars 2009 y me he propuesto ver todas las películas en VOS antes de que lleguen. De momento se plantea una tarea fácil ya que me quedan sólo The Reader y Frost/Nixon. Pronto iré poniendo críticas de todas pero quiero empezar con El curioso caso de Benjamin Button.
Tengo la intención de ver esta película en pantalla grande pero mis expectativas eran tan grandes por los efectos especiales y David Fincher, que no me pude resistir y acabé viéndola. Lo próximo que haré será leerme la novela.
El curioso caso de Benjamin button (2008)










Empiezo la crítica con una frase de Roger Ebert sobre la película: “Un film espléndidamente realizado sobre la base de una premisa profundamente equivocada. La premisa de la película devalúa cualquier relación, hace fútil toda amistad o romance”. Estoy totalmente de acuerdo.
La carga de romanticismo y amistad que envuelve a los personajes recibe continuamente cubos de agua fría, rompiendo ese maravilloso climax. Incluso las situaciones más cálidas o sentimentales se vuelven frías y pasajeras. Es una obra de arte en todos los aspectos salvo en el desarrollo y la actitud de los personajes respecto a la historia central.
El gran logro de esta película, lo que realmente la hace cautivadora dejando atrás esa frialdad palpable, es la evolución de los dos personajes en una historia tan mágica. Mientras uno se hace mayor, el otro se convierte en un niño. El paso del tiempo, el comportamiento dependiendo de las épocas por las que pasan y experiencias que viven; y las reflexiones profundas a las que se llegan igualando, en el mismo plano, algo tan distinto como envejecer y rejuvenecer hacen que la película destape un trasfondo que es lo que la convierte en un tesoro.
Creo que es inevitable las comparaciones con Forrest Gump, por las grandes diferencias entre ambos personajes. La inocencia de uno siendo adulto y la rebeldía del otro siendo joven. Donde triunfa Forrest Gump es en la combinación drama-comedia donde lloramos y reímos con las aventuras del personaje. Con Benjamin Button simplemente nos maravillamos por la historia que lo rodea e intentamos entrar en la mente del personaje pero chocamos. Caminamos de su mano sin recibir un sentimiento verdadero, claro y directo. Aún así, me cautivó.